Comenzamos nuestra aventura veraniega, la Transalpino-Eslovenia, en plenos alpes austriacos. Aunque este verano pusimos el ojo viajero y nuestro objetivo cicloturista en la vecina Eslovenia, estando tan cerquita teníamos unas ganas inmensas de volver a verlos, de respirar unos días la esencia alpina, de sentirlos, vivirlos, ciclarlos y lo más importante, mostrárselos a la peketropa.

Quizá este post comience de una manera diferente. O no. El caso es que comienza. Este año las familias pekebikers por motivos ajenos a nuestros deseos (si, el curro, lo de siempre) nos vimos abocados a no coincidir en nuestras vacaciones estivales, y en esta serie de post molones que hoy comienzan os contaremos las aventuras y desventuras del grupo tardío de pekebikers, los ya llamados “agostinos”: dícese de aquella parte de la población que aún ha de cogerse si o si y no insistas porque es así, las vacaciones en Agosto.

Tenéis los detalles de la ruta “agostina“, mapa, km y tracks en este post.

 

El grupo de los pekebikers agostinos comenzamos nuestro peregrinaje en Bad Gastein a donde llegamos cómodamente en furgoneta deluxe, unos desde España y otros desde Alemania, donde una de las familias se encuentra viviendo temporalmente. El caso es que este año no hemos tenido ni que gestionar alquileres de bicis, envíos, dolores de cabeza asociados a logísticas varias y demás complicaciones…Este año el viaje prometía, teníamos muchas ganas de Austria y sobre todo de Eslovenia, y el hecho de que la logística fuera fácil nos hizo comenzar con una sonrisa y algo más relajados.

Tenéis un mapa de la ruta que hicimos y las diferentes etapas aquí. Las 2 primeras transcurrieron en suelo austriaco y forman parte del conocido de la ciclovía Alpeadria radweg que acababan de completar con éxito la otra parte de pekebikers, los “julianos”:dícese de aquellos afortunados que de vez en cuando se pueden permitir el lujo de coger las vacaciones en Julio. 

La ciclovía empieza en Salzburgo en Austria y termina en Grado en Italia, pero no os asustéis, en este post no vamos a extendernos con los detalles, ya que os los contamos en la descripción de esta ruta de los pekebikers “julianos” que si que hicieron la ciclovía completa. En nuestro caso solo hicimos dos etapas, desde Bad Gastein/Mallnitz a Spittal an der Drau y de ahí hasta Villach, y enlazamos con Eslovenia. ¿La razón? En Eslovenia nos esperaban desniveles y quisimos reservar nuestras fuerzas y ahorrarnos las primeras etapas más duras del Alpeadria radweg, pero quizá los más aguerridos os queráis animar y empezar en Salzburgo hasta Tarvisio y se ahí enlazar con Eslovenia hasta Triestre, si os animáis, por favor contadnos las experiencia je je, 

Nuestro paso por los Alpes austriacos fue breve pero intenso, esa intensidad que caracteriza al cicloturismo como actividad, aquello que hace que cualquier cosa  rutinaria se vuelva una experiencia, pero además a 35 grados a la sombra todavía el desafío fue mayor, porque si, en los Alpes puede hacer mucho pero que mucho calorrr!

Empezamos nuestro periplo en Bad Gastein porque teníamos curiosidad por conocer esta localidad del Valle de Gastein y de la que habíamos oído hablar. Estábamos entonces frescos como una lechuga, con toda la ropa impoluta dentro de nuestras alforjas y toda la energía de aquel que empieza sus vacaciones. Así que disfrutamos del lugar la mar de relajados. Bad Gastein, nos resultó un lugar curioso, con ciertos contrastes. Pueblo clásico de los Alpes, coronado por la cordillera Hohe Tauren, con sus hoteles y casas Belle Epoque que te transportan a aquel siglo XIX en el que la alta sociedad europea se rifaba el lugar en busca de sus aguas con milagrosas propiedades, con calles empedradas en las que te imaginas a las damas ricachonas de la época sube que baja cubiertas en pieles. Todo esto en la actualidad contrasta con las mas modernas instalaciones de las estaciones de esquí, menos glamurosas pero muy queridas para los que amamos el deporte blanco. 

Bad Gastein bien merece un paseo para hacer piernas porque cuestas no le faltan. Hay múltiples opciones de trekking en la zona, podéis encontrar información aquí.

Desde Bad Gastein cogimos cómodamente el tren transbordador que te permite cruzar la montaña, con bicis, coches y lo que sea necesario, a Mallnitz, y ahora si, comenzamos a pedalear. Empiezas en Mallnitz con una bajada de casi 1000 metros de esas que no olvidas fácilmente en la que intentas no metértela y darle al freno mientras miras embobado el espectáculo de tu alrededor. No hay reportaje gráfico no, este tramo va por una carretera que aunque con poco tráfico no conviene parar.

El resto de la ruta hasta Spitall an der Drau transcurre tranquila, alguna cuestecilla débil pero que dominamos sin problema. Esta vez nuestro principal enemigo en ruta fue el calor, ciclar a 35 grados y con humedad se hizo duro. Esto hizo que nos quedáramos sin agua pronto, y eso que íbamos bien surtidos, y nos viéramos obligados a mendigar por las casas y bares austriacos.

tip pekebiker: mejor llevar bastante reserva de agua porque los austriacos no son los más abiertos a la hora de abrir las puertas de sus casas y pasamos mucha sed, y eso que no era un problema de idioma ya que los padres pekebikers en este caso son alemanes.

Y pedaleo a pedaleo pasamos a la provincia de Carintia y llegamos a spitall an der drau del cual no podemos decir mucho ya que llegamos bastante tarde, ese primer día en el que siempre cuesta más desentumecerse y entrar en ritmo eso sí, del calor que habíamos pasado lo que si que recordamos todos es el no salir de la piscina del alojamiento de ese día, link aquí. Esta etapa fueron 43 km bastante llevaderos y podéis encontrar el track de la etapa  aquí.

Al día siguiente, nos levantamos con el culete algo dolorido pero ya no volvimos a tener esa sensación en todo el viaje, esto marchaba! Madrugón para evitar los calores pero nos pilló el toro, y conseguimos refrescarnos a base de fuentes, ríos, charcas y lo que fuera necesario. Una jornada de pedaleo muy agradable con alguna pequeña cuesta, buen tramo de la ruta paralelo al río y el resto entre pueblitos, granjas y paisajes de esos verdes que te quiero verde y tras 44 Km llegábamos a Villach. Tenéis el track de la ruta aquí.

Tuvimos una suerte bárbara ya que nos topamos con las fiestas de Villach. Había un ambientazo en las calles que ni os imagináis, entre biergartens, feria, noria y lugareños con la traje típico de la zona. El caso es que Villach debe ser uno de esos “must” en el verano austriaco porque los pekebikers julianos se toparon con una feria de arte callejero.

Al día siguiente nos levantamos en Villach y directamente cogimos en tren hasta Tarvisio para cruzar la montaña, donde conectaríamos nuestra ruta con Eslovenia y empezarían probablemente las dos etapas cicloturistas más bonitas de toda nuestra ya no tan corta vida cicloturista, estad atentos 🙂

Y una vez mas el 1 de Agosto nos pilla en ruta, y este hecho no tendría mas importancia si no llega a ser porque ese día cumplo años, y no puedo estar en mejor lugar y mejor compañía, y haciendo lo que mas feliz puede hacerme,  viajar con la tropa. Y mirad con qué me sorprendieron, una rosa que nos acompaño varias etapas 🙂 

Y para poneros los dientes largos, os dejamos el video del viaje 🙂

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