e-bikes: cuando querer es poder

Andábamos solucionando los problemas que conlleva el hacer bicicleta con niños (ver post: bicicleta con niños) y nos las prometíamos muy felices puesto que había bastantes posibilidades (carro, silla, copilot, weehoo…) que nos permitían hacer desde salidas de un días hasta viajes cicloturistas. Pero el futuro está siempre por venir, y sin darnos cuenta ese porvenir ya está aquí.

¿Y qué nos ha deparado? Pues naturalmente, nuestros niños se han hecho mayores, más grandes y más pesados (a veces en los dos significados semánticos de la palabra je,je). La pesadez se combate con la paciencia pero ¿cómo combatimos el peso expresado en kilogramos? De resolver esta última cuestión trata este artículo.

Resumiendo el problema: cada vez es más penoso afrontar perfiles con desnivel o etapas largas, y finalmente llega un momento en que inviertes mucho tiempo en encontrar excursiones o viajes cicloturistas asequibles, que no supongan una experiencia agotadora.

Vamos a poner un ejemplo práctico: un weehoo pesa en torno a 15 kg, a los que sumamos su pasajero (16 kg), más la herramienta necesaria y algo que siempre te acaban colando en las alforjas. Total 30-35 kg, a los que has de unir tu propia bici. En fin, todo ese peso supone que, en el momento en que el camino sube un poco o el terreno se vuelve blando o pedregoso, acabas condenado a moverte con toda la piñonada y el plato pequeño a velocidades de 5-7 km/h y haciendo un esfuerzo superlativo, cuando no, tienes que empujar penosamente tus bártulos cual pionero remontando la Chilkoot Trail en plena fiebre del oro.

weehoo remolque bicicleta niños

Wehoo electrificada

Durante un año, más o menos, hemos sido conscientes de este problema, pero hemos seguido adelante con nuestros proyectos, incluso aunque en un par de ocasiones nos haya costado una visita al médico. No vamos a comentar la dolencia porque, como decía aquel “hablar de enfermedades es de plebeyos”, pero el diagnóstico en ambos casos fue categórico: consecuencias del sobreesfuerzo. A partir de ahí la cosa quedó más o menos clara: tocaba acortar etapas y limitar desniveles.

Así que, definido el problema, busquemos la solución para nuestra cabeza tractora, que es la que arrastra todos los artilugios transporta-niños.

Nuestra primera idea fue cambiar la bicicleta por una de alta gama, ligera y con más de nueve piñones, de tal manera que tuviéramos más posibilidades de desarrollo de las que teníamos. Pero sus precios exorbitantes y el hecho de ser un reclamo evidente para los ladrones, nos hicieron descartar esta opción, aparte de que nos parecía que una bici ligera aplazaba, pero no resolvía, el problema.

Y así llegamos a plantearnos pasarnos a la bicicleta eléctrica. Para muchos, esto sonará a “alta traición” o a alejarse de lo auténtico, y puede que así sea, o puede que no.

La bici eléctrica es una bici que lleva incorporado un pequeño motor y una batería que te ayuda a pedalear; vamos a contaros nuestras sensaciones con ella para que luego tú, lector, des tu veredicto.

Cuando el objetivo primordial al hacer una salida de uno o varios días a la montaña, con sus puertos y paisajes espectaculares, es transmitirles a nuestros hijos la euforia y la sensación de libertad que produce la bicicleta, entonces creemos que la e-bike es la solución.

Además, incluso con una e-bike hay que pedalear duro y uno termina cansado y feliz, cosa distinta a terminar exhausto y temeroso del día siguiente.

Es cierto que la e-bike conlleva sus propios problemas, ya que hay que gestionar el uso de la batería. La autonomía que proporcionan es variable y depende de factores como el desnivel, distancia, potencia de ayuda al pedaleo, tipo de terreno, viento, etc. Nosotros, para daros una idea aproximada, tenemos una autonomía de unos 80 – 110 km dependiendo de los factores que os hemos comentado.

En el mundo de la electrificación hay mucha variedad de tipos y precios, pero básicamente hay dos opciones: comprar una e-bike o electrificar una bici normal con un kit.

Bicis: La mayoría de los fabricantes ofrecen e-bikes en sus catálogos. Las hay de dos tipos: las que llevan el motor en el eje del pedalier y las que lo llevan en la rueda trasera.

Las primeras son más caras pero también son mejores, al llevar el peso abajo y centrado. La batería se instala en el cuadro, en el lugar del porta bidones. Las segundas son más baratas pero el peso va más retrasado, al llevar el motor en la rueda trasera.

En ambos casos las bicis pesan alrededor de 20-22kg y el precio es a partir de 1200 €. De ahí para arriba, lo que quieras.

Kits: Con los kits pasa exactamente lo mismo; los hay que se colocan en el pedalier y los hay que van en la rueda trasera. La batería también puede ir en el cuadro o, si en éste no cabe (lo cual sucede en las bicis de chicas, generalmente) se coloca en un transportín trasero en el que además podemos colgar nuestras alforjas.

Motor bicicleta electrificada

Hay muchas marcas de kits, aunque la mayoría son de fabricación china (nos referimos al motor, las baterías son casi todas chinas). Después de indagar, nos decidimos por un motor de fabricación española (EB75) que va en la rueda trasera. Nos lo instalaron en Factory-bike de Leganés y hasta ahora, después de varias salidas y más de 500 km, no nos ha dado más que satisfacciones, no hay mas que vernos la cara.

Felicidad tras la electrificación

Finalmente decir que, nos decidimos por el kit porque podíamos seguir utilizando nuestras propias bicis que ya tienen sus años y por lo tanto son parte de la familia, pero también porque, a simple vista y si le quitas la batería, parece una bici normal y corriente, menos atractiva para los cacos. Además, esta opción es algo más barata: el kit de motor y batería más el montaje completo nos ha costado 1100 € por bici.

Hemos intentado transmitiros nuestra experiencia como “elektropekebikers”, que se puede resumir en una frase: querer, ahora sí, es poder. Pero, como también nos gusta ser objetivos y que cada cual pueda elegir la opción que más se ajuste a sus necesidades o preferencias, hemos querido saber qué opinan los expertos, así que, nos hemos puesto en contacto con la tienda online bikester  y les hemos lanzado las siguientes preguntas.

Lo que dicen los expertos:

  • ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir una bicicleta eléctrica?

Lo más importante a la hora de elegir una bicicleta eléctrica es la calidad del motor y la batería. De esta forma, existen dos fabricantes punteros de este tipo de motores Bosch y Yamaha. En cuanto al motor, es importante fijarse en la potencia del mismo medida en Watios (W). Por ejemplo, un buen motor Bosch ofrece una potencia de 250 vatios. La batería es, lógicamente, otro elemento de los más importantes. Es necesario fijarse en la capacidad de la misma, medida en Watios a la hora (Wh). Lógicamente, para un mismo motor, a mayor capacidad de la batería, mayor será la autonomía de la misma. En cuanto a la autonomía, y aunque esto depende de muchos factores (batería, motor, peso y posición del ciclista, orografía del terreno, condiciones climáticas, etc.), podemos decir que se pueden recorrer entre 80 y 150 km con una carga.

  • ¿Qué tipo de bicicleta eléctrica recomendaríais para el cicloturismo con niños?

Para cicloturismo con niños recomendamos el uso de una bicicleta de trekking, ya que la misma se puede utilizar tanto por asfalto como por caminos de tierra no muy abruptos, además de que vienen preparadas con guardabarros para la lluvia, portaequipajes, luces, etc.

  • ¿Las baterías de una bicicleta eléctrica se deterioran? ¿Hay posibilidad de reemplazarlas? ¿Cuales serían vuestros consejos para el buen mantenimiento de las baterías?.

La vida útil de la batería depende sobre todo del tipo y la duración de uso, aunque una batería de calidad tipo Bosch y mantenida convenientemente puede durar muchos años y muchos ciclos de carga. Podéis ampliar información en el siguiente enlace de bosch, páginas 14-15.

Con el paso de los años habrá que cambiar la batería y los principales fabricantes (en contra de bicicletas eléctricas más baratas) ofrecen baterías de recambio.

  • Uno de los miedos de invertir en una bicicleta de estas características, por su elevado coste, es el que te la roben ¿Hay seguros específicos para este tipo de bicicletas?

Sí, casi todas las compañías de seguros ofrecen la posibilidad de asegurar bicicletas, también las eléctricas. Por ejemplo, el seguro de Axa.

  • ¿Pierden romanticismo los viajes en bicicleta por ir uno electrificado?

En nuestra opinión, depende mucho del uso que se le vaya a dar a la bici y de la persona. Si la bici se va a utilizar como medio de transporte, por ejemplo en la ciudad para ir al trabajo, vamos a agradecer bastante el no llegar sudados o muy cansados. Del mismo modo, como habéis comentado anteriormente, para rutas muy largas, bajo condiciones climáticas desfavorables (mucho calor o viento) o si vamos a utilizar un remolque para niños, se puede agradecer bastante la ayuda del motor eléctrico. Ahora bien, si la bicicleta la queremos para hacer deporte el fin de semana, no creemos que sea demasiado adecuado comprar una bicicleta eléctrica, aún cuando pueda sernos útil para pendientes muy elevadas o si queremos hacer una ruta demasiado larga. 

Y hasta aquí nuestro reportaje. Nos gustaría abrir el debate, electrificación ¿Sí o no? ¿Cual es vuestra experiencia?.

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