Reconozcámoslo: has pasado de hablar de wikiloc, automáticos, puertos, etc. a preguntar sobre pañales, leches de crecimiento y guardes. Efectivamente, has tenido un niño, y como todo el mundo sabe no caben dos en una bicicleta y todavía está lejos el momento de pensar en un tándem.

Pero no te preocupes. Vamos a hacer un repaso sobre los diferentes “artefactos” que puedes usar y que te permitirán compatibilizar tu obligación con tu devoción.

DE 4 MESES A 2 AÑOS

Ya está aquí el bebé. Después de los calostros, tomas, baños y “abuelotsunamis”, las aguas vuelven a su cauce y es hora de pensar de nuevo en la bicicleta.

Efectivamente se puede realizar un viaje cicloturista o una salida más o menos larga con un bebé de 4 meses. Lo primero es superar la presión de los abuelos y familiares varios tachándote, como mínimo, de irresponsable; lo segundo es comprarte un remolque.

Remolque: los hay de una y dos plazas; recomendamos dos plazas ya que son más amplios y te permiten llevar más cosas (peluches, cojines, pañales, latas de leche…), además en caso de que venga el hermanito se produce la doble amortización. Los remolques de una plaza también son muy válidos, pero en cuanto a peso y maniobrabilidad son prácticamente iguales a los de dos plazas.

Existen muchos modelos y marcas: Ebikeco, Croozer… opta por algo de calidad, sobre todo si piensas utilizarlo con asiduidad.

croozer_for_2_pekebikers

Remolque + bebé: ¿Cómo se transporta un bebé en un remolque? Hay varias formas de hacerlo, pero quizás la más fácil y económica sea introducir su sillita de coche, o maxicosi, para que nos entendamos, dentro del carrito, de esta manera viajará seguro y confortable, e incluso, rodando por pistas, el traqueteo será un dulce arrullo que le hará dormir. Por supuesto, la silla debe ir anclada al habitáculo del remolque, se pueden utilizar los propios cinturones del mismo, algún pulpo o cinchas. El hándicap principal que le vemos es el peso añadido.

Si esta opción no os convence, cada marca de remolque suele tener su propio sistema de transporte de bebés, en el caso del croozer, que es el que nosotras hemos probado, consiste en una hamaca que se acopla al chasis del carrito, el niño va suspendido, por lo que se amortiguan los meneos de los baches, y tiene también la ventaja de no añadir peso adicional, no abultar y no ser algo aparatoso cuando se ha de desmontar el carro.

maxicosi_en_remolque_bici_pekebikers

En ruta: viajar con un bebé significa planificar cuándo se sale y a dónde vas a llegar, en el camino el bebé manda. Un consejo: cuando se duerma… pedales para qué os quiero, volverás a sentir tus cuádriceps ardiendo mientras intentas avanzar lo más rápido posible antes de que la criatura despierte de nuevo.

Remolque + niño: el bebé ya es un niño que anda y se mueve mucho, cómo pasa el tiempo. Es el momento de sacar la maxicosi del remolque. 

En ruta: Es recomendable llevar algún cojín o almohada pequeñas para que, cuando se duerma, apoye la cabeza. Tampoco olvidar llevar una colección de chupetes, juguetes, etc. puesto que algunos de ellos saldrán eyectados fuera del remolque y harán preguntarse a algún avezado biker, qué demonios hace un osito de peluche en una solitaria pista de la sierra de Ayllón.

Carrito bicicleta croozer

DE 2 AÑOS A 4 AÑOS (APROX.)

Tarde o temprano el remolque deja de ser útil, el niño se aburre, se suelta los arneses, tira cosas en señal de protesta…Quiere ser más protagonista. Es el momento de pasar a la silla portaniños.

Silla: Aunque existen sillas delanteras, que están fenomenal para paseos de ciudad en los que los pekes pueden ir oteando todo lo que está en su horizonte, para rutas más o menos largas recomendamos las traseras por un doble motivo: el llevar el peso atrás da más estabilidad a la bicicleta y además permiten llevar más peso (22 kg aprox.). En cuanto a marcas, hay infinidad en el mercado, nosotros usamos las Römer porque dan la opción de reclinarse un poco cuando se quedan dormidos. De nuevo, no seamos roñas y compremos algo de calidad que redundará en la comodidad del niño.

En ruta: Es conveniente llevar algo (pulpito, cuerda, driza…) que nos permita fijar el casco a la silla cuando el niño se duerma. Así evitaremos que la cabeza le cuelgue, dando la impresión de que se le va a romper el cuello. En caso de que quieras seguir llevando alforjas, la silla es compatible con las alforjas delanteras; además así la bicicleta irá perfectamente equilibrada.

Silla de bicicleta römer

MÁS DE 4 AÑOS

Llegamos a un momento crítico: el niño creció y ya no soporta la silla o la silla ya no soporta al niño. En todo caso necesitamos una solución …Pues aquí están, y más de una para paladares diferentes.

Weehoo: Este invento americano es poco conocido en España, pero se puede conseguir por internet o algún distribuidor. Básicamente es una silla con arneses y pedales que además lleva unas pequeñas alforjas y va unida mediante una barra a la bicicleta del adulto. Tiene como ventaja que el niño puede pedalear y por tanto participa de la actividad, y cuando se cansa puede dormir plácidamente. Otra ventaja fundamental frente a otros “artefactos” es su seguridad, puesto que en caso de caída el niño queda sujeto y protegido. También permite ciclar por cualquier sitio por donde pase una BTT, incluso trialeras fáciles, aunque esto depende de las habilidades del ciclista. Por último, es fácil de transportar, al desmontarse todas las piezas mediante automáticos. Como desventajas, el peso (más o menos como el de un remolque) y la longitud (hay que tener cuidado al maniobrar en pasos estrechos para no quedarse enganchado).

weehoo

Copilot: El sistema es similar al weehoo pero con sillín de bicicleta. Como ventaja frente al weehoo, pensamos que la sensación de ciclar que lleva el niño es más auténtica. La principal desventaja es si el niño se duerme o aparece un bache imprevisto, existiendo un riesgo de caída.

Copilot de weeride

MÁS DE 5 AÑOS, CON BICICLETA AUTÓNOMA

Por fin nuestro hijo tiene su bici y quiere ciclar con nosotros. Estamos muy contentos a la par que orgullosos, pero se nos plantea un problema ¿Qué pasa cuando el niño se cansa o debemos afrontar una subida? Aquí vienen las soluciones:

Follow me: muy popular en Alemania, así que garantía de eficiencia y robustez. Ventajas: muy seguro y la bici del niño va perfectamente sujeta y equilibrada. Desventajas: algo pesado y algo arduo de montar y desmontar en caso de usar la bici sin el niño. Sin embargo nosotros lo llevamos usando ya casi un año y es muy buena alternativa por la estabilidad que da a la bici trasera, la del peke en este caso. Otra ventaja adicional es que es compatible con la silla trasera y por tanto te permite llevar un bebe  o niño pequeño en la silla trasera, y al mayor cuando se vaya cansando enganchado en la follow me. En nuestro caso esto ha sido un auténtico descubrimiento. 

Sistema Follow Me

Trailgator: básicamente es una barra que desde la tija del sillín agarra la bici, es el más popular por estos lares. Ventajas: fácil de montar y desmontar. Desventajas: al ser una barra, está diseñada para que el niño remolcado pedalee y lleve cierto equilibrio, el problema es que los niños se cansan y dejan de “colaborar”,  entonces se escoran hacia un lado y resulta incómodo para ellos, además, esto puede facilitar una caída; este escoramiento no se produce con el Follow me.Sistema Trailgator

Tándem: finalmente, el niño es ya un preadolescente al que todavía intentas involucrar en tus planes. El último cartucho para hacer rutas largas sería la utilización de un tándem. Ventajas: puedes hacer los kilómetros que quieras, conduces tú y puedes llevar alforjas delanteras y traseras. Desventajas: los buenos son muy caros, son complicados de transportar en un coche y tienes que compartir el tándem con tu hijo preadolescente. Quizás se pueda plantear la opción de alquilarlo allá donde vayamos.

A nosotros ya no nos quedan muchos artefactos que probar ¿y a vosotros?.

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