Quinta etapa de este viaje cicloturista por la Bretaña francesa y la tónica se repite: vía verde asfaltada bajo un denso canopy de robles, hayas y otras especies arbóreas, naturaleza envolvente y un frescor que huele a clorofila ¿puede uno llegar a cansarse de esto?.

Cicloturismo por la Bretaña francesa

Weehoo pekebikers

A unos 15 km llegamos al pueblo de Ploërmel, donde tenemos opción de desviarnos a ver el lago Duc. Esta etapa es de relax absoluto, sus escasos 35 km nos permitirán hacer una incursión en el supermercado Leclerc, próximo al lago, para avituallarnos con antojos varios, y montarnos un picnic deluxe a orillas del mismo. El chapuzón puede ser apetecible, pero nos comentaron que no está permitido.

Lago Duc Bretaña francesa

El momento Zen solo se ve interrumpido por las cámaras, una presentadora deportiva de TVE es la encargada de regalarnos un poco de castellano a nuestros oídos, así como de informarnos sobre la clasificación del equipo femenino de fútbol sub-20 allí concentrado para disputar la final del campeonato del mundo, días después, en Vannes; una pena que cayeran frente a Japón, hubiera sido una buena excusa para celebrarlo.  

Incorporados de nuevo a la vía verde llegaremos a una bifurcación, a unos 5 km de Ploërmel, en la que optaremos por coger el canal de Nantes a Brest que, siguiendo el río Oust, nos lleve a nuestro B&B a las afueras de Malestroit. Habríamos continuado hasta Questembert sino hubiera sido porque leímos que Rochefort en Terre fue considerado en el 2016 el pueblo más bonito de Francia por los propios franceses, así que, creímos que bien merecía un desvío, aunque todavía nos faltara un día para aterrizar en él.

Malestroit Bretaña francesa

El canal de Nantes a Brest nada tiene que ver con el de Ille et Rance, le falta el encanto de las floridas esclusas y la frondosidad del bosque, pero al estar abierto, el radio de visión es más amplio y tuvimos la oportunidad de contemplar otro tipo de paisaje.

Canal Nantes-Brest Bretaña

Canal Nantes-Brest Bretaña

Desembarcamos pronto en nuestro B&B, una casa super bonita a orillas del canal. El olor nos embriagó nada más entrar y famélicos, preguntamos si daban cena (por email no nos la ofrecieron). Ante una respuesta afirmativa, y no desistiendo en nuestro empeño por descubrir la renombrada cuisine francesa, nos apuntamos. Dejamos bártulos y nos fuimos con unas livianas bicicletas a descubrir el pueblo de Malestroit, chiquitín pero con una colorida plaza y un animado canal, una esclusa con terraza y algunos kayac surcando sus aguas. Veréis las fotos un poco húmedas, y es que nos cayó un chaparrón corto pero intenso, teniendo que refugiarnos bajo una techumbre durante varios minutos.

Plaza Malestroit Bretaña francesa

Ya de vuelta en el alojamiento nos preparamos para la cena, deseosos de conocer el menú. La mesa estaba puesta y una pareja muy elegante de Burdeos nos acompañaría para cenar. Era la primera vez que hacían una escapada en bicicleta y estaban encantados, claro que, con esta bici tan retro y tan chula, como para no estarlo, sin embargo y a pesar de vivir en Burdeos, no sabían de las posibilidades de las Landas en lo que a cicloturismo se refiere, curioso ¿verdad?.

Destapamos la olla y la decepción fue absoluta, salchichas, otra vez, aunque en esta ocasión guisadas con tomate y cebolla. Lo bueno es que me transportaron a mi infancia, a esas visitas a mi Zárágózá natal: tía, tu especialidad ha traspasado fronteras… Las salchichas no estaban solas, las acompañaban el queso, como no, y la ensalada. En fin, yo creo que en España no sabemos vendernos…, con lo que hay por ahí… Para más inri, la dueña desapareció y nos invitó a recoger la mesa, lo nunca visto!!. 

El desayuno tampoco fue para tirar cohetes, escaso y caro, al menos descansamos bien, la habitación era espaciosa y cómoda. Abandonamos esta humilde morada camino a Rochefort en Terre en otra etapa relajante de unos 21 km, lo único es que, como tuvimos que abandonar el canal como a los 15 km y coger carretera, se generó ahí la incertidumbre de no saber bien como llegar. Al final se tradujo en carretera inicial en subida y con tráfico, circulando por el arcén, hasta conseguir desviarnos por carreteras terciarias con un cuestón de la muerte, para después ir en llano y terminar con una bajada estrepitosa a Rochefort como colofón.

Llegamos pronto a nuestro nuevo B&B llamado Vingt Vieux Bourg. Solo se puede reservar por booking o escribiendo un mail a la dueña (rachelhspencer@gmail.com), una inglesa que, hace unos años, cruzó el canal de la mancha buscando dar un giro a su vida, y ahí está, encantada en la otra Bretaña. La casita es pequeña, pero encantadora, solo dispone de dos habitaciones dobles, aunque andaba con obras intentando remodelar otra parte de la casa para hacerla apartamento, eso sí, el desayuno, de los mejores que probamos hasta la fecha, con un nivel de detalle como solo los ingleses saben.

Era tan pronto que cogimos de nuevo las bicis, ya sin peso, para acercarnos al lago (Etang) Moulin Neuf y montar aquí nuestro picnic. No sabemos si en éste estará permitido el baño, habían bajado tanto las temperaturas que, obviamente, no había nada a remojo, pero sí vimos una zona acotada con arena que parecía ser una playita destinada a tal menester. Justo en frente hay mesas de picnic y una tirolina que cruza el lago de lado a lado. También hay una empresa de aventura que alquila bicis, barcas a pedales, y justo al lado, un restaurante.

Etang Moulin Neuf Rochefort en Terre

Del pueblo, que os vamos a contar que no avalen todos los reconocimientos que tiene en su haber. Es insultantemente bonito, pequeñito, se recorre en nada, pero con recovecos taaan cuuuquis. Algo que nos llamó mucho la atención es ver como aprovechan las jardineras de las calles para cultivar  minihuertos con tomates, pimientos… algo que también observamos en la plaza de Malestroit. En lo alto del pueblo, presidiendo, se encuentra un chateau abandonado que perteneció a una familia americana y desde el que tendremos buenas vistas del pueblo.

Rochefort en Terre, Bretaña francesa

Rochefort en Terre, Bretaña francesa

Si estáis ya con los preparativos de vuestra próxima aventura veraniega, el track de Mauron a Malestroit lo podéis descargar aquí, y el de Malestroit a Rochefort en Terre aquí

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