Bohemia es una región de la República Checa con Praga como capital. Fue ya una región del imperio Austrohúngaro y tras la segunda guerra mundial y posterior ocupación soviética, pasó a formar parte de la República Socialista Checa.

Pero seguramente la palabra bohemia nos evoque otra cosa, la figura del artista o intelectual de aspecto desaliñado, que divaga en busca de la libertad más allá de etiquetas, estereotipos y comportamientos preestablecidos, con poco apego a lo material y a las cosas superficiales. Y es que, curiosamente, el término Bohemia surge en la Francia del s. XIX, y hace referencia a la cultura gitana proveniente de ésta región de la República Checa, un estilo de vida que choca frontalmente con la sociedad sedentaria y burguesa que reinaba en Francia en aquel momento.

La itinerancia a lomos de nuestras bicicletas nos hace sentirnos un poco así, bohemios, cada día en un lugar, cargando con lo justo e imprescindible, olvidándonos de nuestras cosas materiales y centrándonos únicamente en disfrutar del entorno, el aire libre, con esa sensación de libertad que nos aporta el cicloturismo.

Cicloturismo por la República Checa

Cicloturismo por la República Checa

Pero Bohemia es además una tierra de contrastes y de mucha historia, y así, dejamos los viñedos y caldos de su capital vitícola, Mělník, para continuar por los fértiles campos de Litoměřice, entre cultivos de cereal, manzanas, peras, y cebada, esa de la que saldrán los sagrados pivos, y que no son precisamente tiarrones bohemios de ojos claros, pelo rubio alborotado, barba de varios días e indumentaria desenfadada, NO, no son esos pivos, sino la refrescante cerveza que nos ayudó a mitigar ese bochorno checo, pegajoso y asqueroso que nos hizo sentir como inmersos en una continua fiesta de la camiseta mojada. El caso es que estábamos a unos 28º, pero la humedad hacía el resto. Qué habría sido de nosotros sin esas terracitas de verano a orillas del Elba

Cicloturismo por la República Checa

Cicloturismo por la República Checa

Cicloturismo por la República Checa

Cicloturismo por la República Checa

Cicloturismo por la República Checa

Cicloturismo por la República Checa

Cicloturismo por la República Checa

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Antes de llegar a Litoměřice la vía verde del Elba nos lleva a toparnos con el campo de concentración de Terezín, un lugar que no fue concebido como campo de exterminio, pero en el que fallecieron multitud de personas debido a las precarias condiciones en las que vivían, si es que a eso se le puede llamar vida. La falta de tiempo, por una parte, y nuestra sensibilidad, por otra, hizo que lo pasáramos de largo, aunque con muy mal cuerpo, ese que se te queda al imaginar todas las atrocidades a las que debieron estar sometidos los judíos, gitanos y demás personas consideradas non grata.

Campo de concentración de Terezín, República Checa

Litoměřice es un pueblo chiquitito pero con su encanto, el encanto de las calles empedradas, casitas de colores, y hasta un puestecillo de arándanos. Pero no fue esto lo que más nos llamó la atención, sino el hecho de que, a pesar de ser julio y temporada alta para los checos, no encontramos nada de movimiento turístico, algo que contrastaba con la masificada Praga. Es más, debíamos darnos prisa en llegar a nuestro destino, acomodarnos y quitarnos “la camiseta mojada” para estar cenando antes de las ocho, porque pasada esa hora nos encontrábamos vagando por pueblos fantasma.

Cicloturismo por la República Checa, Litomerice

Cicloturismo por la República Checa, Litomerice

Litomerice, República Checa

La siguiente etapa de cicloturismo por el río Elba nos llevaría a Děčín, una ciudad a la que le teníamos ganas, no por ser especialmente bonita, que no lo es, sino por ser la antesala de la Suiza Bohemia, un parque natural en el que las montañas de arenisca son las protagonistas indiscutibles.  Sus caprichosas formas sobresalen de entre verdes colinas, salpicadas con casitas de cuento que nos transportan a aquellos parajes en los que Heidi retozaba con copito de nieve, el abuelo y Pedro.

Cicloturismo por la República Checa

Cicloturismo por la República Checa

Suiza Bohemia

La Suiza Bohemia, Jetřichovice

Teníamos planificado un día libre en Děčín para poder acercarnos a Hřensko, puerta de acceso a la Suiza Bohemia y desde ahí hacer una excursión a lo más característico de este lugar, el Pravcicka Brana, un arco natural de arenisca de 30 metros de altura. Habíamos leído en algún sitio que existe la posibilidad de hacer el trayecto Děčín-Hřensko en barco, y la idea de dejar descansar a las bicis nos sedujo sobre manera. Cuando conseguimos encontrar la oficina de turismo, escondida en el local de un edificio de viviendas, volvimos a sorprendernos ante una Chequia “capitalista” con poca visión de negocio, solo había un barco al día que cubriera este trayecto, y zarpó a las 9:00 am, pero no queda ahí la cosa, solo parecía haber una compañía realizando este servicio. Atónitos, nos vimos obligados a coger un autobús público, renunciando a subir a Pravcicka Brana ante la limitación horaria de la operación retorno a Děčín.

Plan B, nos bajaríamos en Jetřichovice por recomendación de la chica de la oficina de turismo, daríamos un paseo por allí, que terminó en una ascensión a un mirador muy chulo desde el que contemplar el paisaje, e intentaríamos quitarnos el mono de barquito por alguna de las gargantas del río Kamenice. Después de comer cogimos el autobús de bajada a Hřensko, para acercarnos a uno de los puntos de salida de esta barca, el otro está en Mezní Louka. Nos encontramos con que debíamos andar 2 km hasta el embarcadero por un camino precioso, mientras intentábamos camelarnos a nuestros pekes de andar un poquito más, después de la subida que se habían marcado al mirador.  La idea de montar en barca les gustó, y la competitividad que aflora cuando propones alguna improvisada carrera hizo el resto… Fue llegar al punto X y recibir el segundo bofetón del día, el último barco salía a las 17:30 y eran menos veinte ¿os podéis hacer idea de nuestra frustración?. Verano, temporada alta, lugar turístico, anochece tarde, y la última barca sale a las 17:30. Los 2 km de vuelta a Hřensko los hicimos con la cabeza gacha y algún peke a cuestas, se nos acabaron los recursos motivacionales infantiles.

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Suiza Bohemia República Checa

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La Suiza Bohemia, República Checa

La sensación de ir a la carrera no terminaría aquí, llegamos a Děčín y todavía nos quedaba el temido momento cena. Habíamos fichado una pizzería con forma de barco y terraza sobre el río Elba, ideal para acabar bien el día, así que, allá que fuimos, ilusionados… Eran las 19:50 aprox, nos habíamos acicalado 12 personas en tiempo record, pero, fue entrar por la puerta y no hicieron falta palabras, el rechazo se reflejaba en los rostros de los camareros. Mira que nos habíamos tatuado el símbolo del € en nuestras frentes, 12 comensales y pivos, muchos pivos. Ni aún por esas. Intentamos dos sitios más sin éxito. La preocupación se apoderó de nosotros, corríamos el riesgo de irnos a la cama sin cenar. Menos mal que nos quedaba la alternativa de un turco que habíamos fichado la noche anterior, él sí se apiadó de nosotros y nos preparó unas generosas pizzas y pasta.

Esta es la República Checa de las sorpresas, pero lo más interesante de este viaje será el contraste con su vecina Alemania, previsible, organizada y motor económico de Europa.

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