Después del parón navideño y su consiguiente cuesta de enero, volvemos a las andadas, nunca mejor dicho, para proponeros un nuevo paseo por el paraíso.

Se trata del Camín Encantau, un recorrido por el Valle de Ardisana, Llanes, que nos adentra en la mitología y leyendas asturianas de una forma divertida, sobre todo para los más pequeños, que irán descubriendo, a lo largo del camino, curiosas criaturas de la cultura popular; para los mayores, tiene el aliciente de ser un recorrido ameno, donde tan pronto te ves inmerso en un solitario bosque, como paseando entre pastos y tierras de cultivo, o callejeando por pequeñas aldeas de casas tradicionales, con hórreos muy bien conservados, e incluso algún palacete indiano.

Camín Encantau

frescor asturiano

Camín Encantau, Asturias

Camín Encantau, Asturias

La ruta comienza en la Venta con una empinada subida por pista hasta el pueblo de Gomezán, donde tendremos que ideárnoslas para motivar a los peketrekkers de “a dos piernas”, lo bueno es que a su llegada serán recibidos por Sumiciu, un duendecillo amigo de lo ajeno con el que tendremos que estar atentos y  revisar bien los bolsillos antes de proseguir la marcha…

Camín Encantau

Después de haber hecho la parte más dura, el recorrido se va suavizando, aunque, sirva como recomendación, conviene ir provisto de buen calzado, pues hay alguna que otra zona empedrada y, en los tramos de sendero o pista de tierra, puede encontrarse bastante barro si hubiera llovido.

Nos quedará algún repechín más hasta llegar al pueblo de la Maletería, surgido alrededor de un hospital de leprosos del s.XVII y del que ya no quedan vestigios. Habrá que darse prisa en llegar antes de que anochezca, porque por aquí mora el hombre del saco, y si nos ve un poco despistados, se nos llevará a la espalda a quien sabe a dónde.

Cruzaremos el pueblo y continuaremos muy poco trecho por carretera hasta llegar a una pista que sale a izquierdas y que, entre pastos, nos conducirá a un espeso bosque. Atentos, Palaricu, un ser que a pesar de tener un solo ojo, nos estará vigilando en todo momento; dicen que se alimenta de niños, pero no es verdad, solo se da un pequeño homenaje el día de su cumpleaños ¿adivináis qué día es hoy?.

Maletería Camín Encantau

Maletería Camín Encantau

Camín Encantau

En este mismo bosque corretea también el diablo burlón, que presume de no poder ser atrapado por nadie porque tiene el don de cambiar de forma y así engañarnos, pero  debía estar cansado cuando pasamos nosotros y hasta pudimos hacernos una foto con él.

Diablo_Burlón_Camín_Encantau

Camín Encantau

Continuando por la pista llegaremos a Villanueva, una pequeña aldea custodiada por Nuberu, el que controla la lluvia y los vientos, y quien nos advierte que si queremos llegar secos a casa, deberemos ser respetuosos con la naturaleza.

Tomaremos el camino empedrado que en ligero descenso nos llevará a una carretera y ésta al pueblo de Palacio, donde encontraremos, en la fuente del cañu, a un aldeano con su guadaña descansando de la labor.

Palacio, Camín Encantau

Fuente del Cañu, Camín Encantau

El recorrido está bastante bien indicado, por lo que no entraña ninguna dificultad seguirlo, no obstante, y como acostumbramos a hacer, os dejaremos al final de la descripción el correspondiente track. Saldremos de Palacio en dirección a Ardisana, donde encontraremos, postrado en una roca, al cuélebre, serpiente alada que custodia tesoros y princesas. 

Camín Encantau

Dejamos atrás el pueblo para adentrarnos de nuevo en el bosque siguiendo un sendero que, en descenso, discurre a la vera de un arroyo y donde es frecuente ver a una lugareña haciendo la colada, esperemos que no la oigas cantar, porque si es así malas noticias traerá.

Camín Encantau

La Lavandera del Camín Encantau

El camino sigue perdiendo altura pasando por la Cruz de los Garabiales (año 1.761), un lugar que servía de reposo a las comitivas fúnebres que se encargaban de subir, por este mismo camino, a las personas fallecidas en el valle, y que descansan en el cementerio de Villanueva.

Nos saldrá al paso Busgosu, una criatura mitad hombre y mitad carnero, señor de los bosques, protector de la flora y fauna que en ellos habita, amigo de los pastores y enemigo de leñadores y cazadores, en definitiva, un ser que vuelve a recordarnos la importancia del respeto a la naturaleza.

Nuestra bajada termina en Riocaliente, donde podemos dar por concluida la ruta, y después de saludar a la Castañera y ver su conjunto de hórreos, nos camelamos a los patriarcas para ir a rescatar los coches, mientras nosotras, todas dignas, nos tomamos un refrigerio en el bar del pueblo junto a los pequeñajos. Para llegar a La Venta, inicio del recorrido, lo más rápido es hacerlo por la carretera, son 2 kms escasos los que separan ambos pueblos, y en los que iremos siguiendo el frescor del río de San Miguel.

Camín Encantau

Riocaliente Camín Encantau

Si os ha gustado la ruta y os animáis a hacerla, podréis descargar el track aquí. Ignorad por favor el trayecto de Madrid a Asturias, un lapsus imperdonable, si hacéis zoom en el extremo asturiano y ampliáis el recorrido, os saldrán todos los detalles de sus 10 kms de extensión.

Y si os decidís a explorar la zona, no podéis perderos 5 rincones mágicos en la frontera astur-cántabra.

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