¿Qué puede pasar cuando uno deja la planificación de un puente de diciembre a la improvisación?

La semana de antes fue un sin vivir, estar esperando a decidir donde ir en función de los prognósticos del tiempo, fue toda una angustia; es uno de los inconvenientes de ser un poco germánica en ese sentido, que cuando no tienes las cosas atadas, controladas y documentadas, pues irremediablemente te angustias.

El jueves previo al puente, quedó claro que el tercio norte estaba totalmente descartado, y decidimos enfocar nuestra búsqueda en Alicante para hacer un combinado de Vía Verde, castillos de arena en la playa, paella y temperaturas suaves. “Todo completo”.

Pasamos al plan B, llamando a alojamientos por la zona de Albacete, con idea de rodar por la Vía Verde de Alcaraz, que aun con temperaturas bajas, el sol parecía garantizado, y nos emocionamos pensando en un alojamiento con chimenea y spa para templarnos después de la actividad. “Todo completo”.

Plan C, zona de Bejar, Salamanca; descartado inicialmente por las bajas temperaturas, es retomado a la desesperada; ya nos daba igual el frío polar, sobreviviríamos con el tradicional sistema de capas o moda cebolla, pero había que encontrar un lugar al que huir de la gran ciudad.

A todo esto, el escenario en el que transcurre la toma de decisiones no podía ser más kafkiano: encerradas en el baño con portátil/tableta y móvil en mano, intentando esquivar el chapoteo de los pekes, y haciendo malabares con la mano sobrante para enjabonarles, íbamos llamando al siguiente alojamiento de la lista mientras dilucidamos donde leches está la crisis.

20:30 de la tarde, llamada entrante, es Laura: nena, ya tenemos casa rural, nos vamos a Las Batuecas – ¿donde está eso? suena recóndito a la par que exótico, pero no hay tiempo para ubicarlo en el google maps, todavía quedan muchas logísticas por preparar, menos mal que el “last minute” nos obliga a no llevar toda la parafernalia biciclista, eso reduce bastante el equipaje a preparar.

Cuando el viernes nos recibe Ulises, el propietario del apartamento rural que reservamos en Villanueva del Conde, y nos empieza a comentar que la zona está declarada Reserva de la Biosfera, que cinco términos están considerados Conjunto Histórico Artístico (San Martín del Castañar, Sequeros, Mogarraz, La Alberca y Miranda del Castañar), y que hace unos años, con el fin de poner en valor este lugar, se idearon cuatro rutas circulares llamadas “Caminos del Arte” que unen los pueblos mencionados, pensamos haber caído en un paraíso como por arte de magia.

Las Batuecas-Camino del Agua

Amanecimos emocionados y expectantes por lo que nos íbamos a encontrar. La ruta elegida para este día fue el Camino del Agua, que con 6 kms de logitud, une los pueblos de Monforte de la Sierra y Mogarraz, y discurre entre bosques de castaños, robles, olivos, vid, y madroños, no habíamos visto tal congregación de madroños juntos en la vida, y no pudimos por menos que dar buena cuenta de este fruto tan dulce.

Frutos del bosque

Podría decirse que la ruta es en sí misma es un deleite para cada uno de los sentidos: el canturreo de los pajarillos y murmurar del agua será la banda sonara durante todo el recorrido, el frescor y aire puro, la esencia que impregnará nuestras vías nasales, el sabor de los frutos del bosque endulzarán nuestro paladar, la mirada, perdida aquí y allá, intentará procesar tanta belleza, mientras nuestras manos juguetearan con texturas diferentes. 

Camino del Agua

Las Batuecas - Camino del Agua

La batuecas_camino del agua_Martin arbol_pekebikers

La batuecas_camino del agua_Marcos_pekebikers

Si a esto le añadimos el ingenio del hombre en su afán por sorprender y hacer del lugar un sitio mágico, donde tan pronto encontraremos un hada marina que emergerá de una roca, como unas sillas que nos invitarán a contemplar, escuchar, y parar a no pensar en nada…

Sillas_Camino_del_Agua_pekebikers

La batuecas_camino del agua_peketrekkers

La batuecas_camino del agua_Noe y Felipe

Río Milano - Las Batuecas

¿Qué más podríamos pedir? ¡Nada!, aunque los mogarreños, generosos ellos, todavía nos tendrían preparada una sorpresa, pues ahí estaba esperándonos Lorenzo, para darnos la bienvenida a Mogarraz al son de su tamboril hecho con una lata de escabeche de media arroba, o la Tía Quitina, saludándonos mientras varea colchones, y el Tío Ambrosio y el Tío Goyo, memoria viva de un pueblo que, además de estar declarado Conjunto Histórico Artístico y ostentar el título de ser uno de los pueblos más bonitos de España, ha decidido convertirse en una galería de arte al aire libre. 

Retrata2 Mogarraz

Callejeando_Mogarraz_pekebikers

Retrata2/388 es el nombre que Florencio Maíllo, pintor salmantino natural de Mogarraz, ha querido dar a esta original propuesta, rescatando del baúl de los recuerdos 388 fotografías realizadas a los habitantes que, allá por el 1967, decidieron no emigrar a paises como Alemania, Suiza…, y que según un decreto de aquel año, deberían tramitar su primer DNI.

Estos segundos retratos, realizados sobre chapa metálica y con una técnica llamada encaústica que aguanta las inclemencias del tiempo, cuelgan de las fachadas donde habitan o habitaron sus protagonistas, y al callejear por entre sus calles, parecen contarte de primera mano como era la vida de entonces. 

Calle_Mogarraz_pekebikers

Cruz_Mogarraz_pekebikers

Persiana_Mogarraz_pekebikers

No dejéis de visitar también el resto de pueblos de la zona, La Alberca, Miranda del Castañar…; aquí no hay donde aburrirse…

Momentos Las Batuecas1

La batuecas_Mogarraz_miranda del casta+¦ar dalmata_pekebikers

La_Alberca_pekebikers

Descubriendo_La_Alberca_pekebikers

La batuecas_la alberca _callejuela_pekebikers

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