Os presentamos la Mallorca más desconocida, un rinconcito de la sierra de la Tramontana, patrimonio de la humanidad por la Unesco y paraíso natural.   Fuente de inspiración de artistas, músicos , escritores… y ahora de pekebikers 🙂 

Era Mayo, entraba la primavera, el verdor invernal y las ojeras van haciendo estragos en nuestro ya “careto”, y recibimos esa llamada de un amigo berlinés invitándonos a unirnos a una mini-escapada a Mallorca. Estos culitos inquietos durante años han viajado por medio mundo en busca de sensaciones y lugares exóticos y aquí,  muy cerquita, en el noroeste de nuestra querida Mallorca se esconde este pequeño paraíso, la sierra de la Tramontana. Siempre le agradeceremos el habernos abierto los ojos para poder descubrirlo, ya que desde entonces no dejamos de pensar en volver para patearla o ciclarla de cabo a rabo.

El post de hoy es muy visual, ya que en este caso las imágenes hablan por si mismas y las palabras sobran. Os daremos datos, eso si, para que no os perdáis cuando planifiquéis este viaje, ya que estoy segura que después de verlas no descansareis hasta descubrir las entrañas de “la serra“.

Montañacas desde la playa_pekebikers

El primer acierto, el destino, el segundo el alojamiento. Nada más llegar a Can Guillo, en Pollensa, plena sierra de la Tramontana, nos dimos cuenta de que era una sueño hecho realidad, un lugar idílico para padres y niños, relajante para unos y disfrutón para otros. 

agroturismo entrada_pekebikers

La vegetación, la tranquilidad, el sonido de los pajaritos, las gallinas, la localización, la masía, las gallinas, los olores, los niños correteando, los limoneros, la cama elástica, los caballos y aperos, los impresionantes desayunos acompañados de un cuenco de fresas, la amabilidad de los dueños, la piscina, el sonido de los grillos por la noche, el relax.. y así podríamos seguir enumerando sensaciones y momentos que, según escribimos, nos teletransportan a este lugar tan especial.

Marcos ventana

fachada agroturismo

Collage florecillas y limones

Martin escalando 2

mesita cena

Pero como no solo de relax vive le pekebikers, teníamos que salir a descubrir esas montañas que se encondían tras la ventana de nuestro lugar de ensueño.

a traves de la ventana

Hace unos años que abandonamos, solo temporalmente, esa trekker aguerrida que llevamos dentro para dar paso al peketrekker, y es que siendo realistas con nenes aunque te lo quieras patear todo todito, la realidad es muy diferente y has de ser menos ambicioso. De ahí que buscando y buscando información sobre posibles rutas en la zona, nos decidiéramos por ruta del embalse del Cúber. 

vistas entre matorrales_pekebikers

En Mallorca no hay ríos ni lagos pero entre Sóller y Lluch, se divisan entre montañas el embalse del Cúber y el embalse de Gorg blau, para muchos considerados los “lagos” de Mallorca.  

El embalse de Cúber se encuentra a los pies del imponente Puig Major con sus 1445 m de altura, es muy accesible, es una ruta cortita y nos pareció un sitio formidable para poder adentrarnos en la tramontana a ritmo de peketrekker. 

lago vistas_pekebikers

Al embalse del Cúber se accede desde el km 33 de la C-710. Allí hay una área recreativa donde se puede aparcar el coche. Es una excursión cortita, 1,5 -2 horas pero con los niños se hicieron 4-5 y casi que lo agradecimos porque el lugar es impresionante.

Los alrededores son propiedad del govern balear con los cual el primer “escollo” fue saltar una valla utilizando una escalera de madera puesta allí para eso, pero que a los pekes les pareció toda una aventura. 

niños escalera

En ese punto se dividen multitud de senderistas que se desperdigan por la zona siguiendo la famosa GR-221 que atraviesa la sierra de la Tramontana.

carteles rutas

Empieza la excursion, unos andamos con gran mochila en espalda porteando bebes, otros corretean, juegan y rejuegan entre arbustos y florecillas, y todos disfrutamos del entorno y de las imponentes vistas de los montañones que nos rodean.

mochilera y lago_pekebikers

Niños entre matorrales_pekebikers

 

ovejillas

joven y martin

A mitad de camino nos encontramos con un lugar casi idílico para hacer una paradita reponedora. Con su sombrita y sus impresionantes vistas el lugar invita a tomar un refrigerio antes de re-emprender camino, es el refugio del Cúber. Refugio de pescadores en el pasado, y a disposición del público en la actualidad, su localización es ideal pasar una noche inolvidable observando las estrellas entre los montañones de la Serra de la Tramuntana. Es un refugio sin guardar aunque está bastante cuidado y dispone de ciertas comodidades, encontrareis información de reservas aquí, aunque parece que está muy solicitado.

casita lago a lo lejos_pekebikers

Marcos tirando piedritas_pekebikers

Iniciamos camino de regreso tras la ya clásica sesión de lanzamiento de minipiedras al embalse intentando “hacer la rana”..

grupeto_pekebikers

Marcos trekker_pekebikers

En nuestro camino de regreso vamos dejando a la izquierda el impresionante Puig major con una de sus señas de identidad, el radar del ejército del aire, lo que para los pekes fue desde el primer momento, “aquella enorme bola de helado de vainilla!”

puig major

mas florecillas_pekebikers

Pero el día no había terminado, aún nos quedaba alguna sorpresa, eran las cuatro de la tarde, el hambre aprieta a pesar del piscolabis y ese es el momento en el que uno empieza a salivar pensando en una paellita frente mar.

Improvisando cogemos el coche, y un primer desvío a la izquierda hacia el puerto Sa Calobra, descendemos por una carretera llena de curvas, de aquellas casi imposibles, y escondido tras una de ellas divisamos el cartel de la esperanza, el restaurante es Vergeret. Sin palabras una vez mas increíble la paella y las vistas a la Cala Tuent, las montañas y al mar. Suena un poco cursi, pero no nos cansamos de repetirlo, una vez más en este lugar los deseos se hacen realidad como por arte de magia.

cartelillo restaurante_pekebikers

acantilados_pekebikers

Y cuando ya parecía que el día no podía ser mejor, Mallorca nos regaló de nuevo una tarde en un rincón que nunca olvidaremos, la cala Tuent. De nuevo sorprendidos por encontrar aún lugares así, solitarios y con ese encanto del pasado.

casetilla_pekebikers

emma y Marcos_pekebikers

Día maravilloso a la par que agotador para los peketrekkers, merecido descanso en nuestro paraíso particular.

Marquitos descansando

¿Qué os parece? Si tenéis oportunidad de escaparos unos días a esta isla tan maravillosa, no os perdáis la Sierra de la Tramontana. Nosotros volveremos, esto nos ha sabido a poco. Y es que es un lugar que invita a la poesía, la relajación y a plasmar cada momento.

LA SERRA (el poema) (por Joan Alcover)

«Copeo, copeo, copeo traïdor:
               roseta encarnada,
               si t’he agraviada
               jo et deman perdó…»

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