Volvemos a nuestra querida Cantabria, esta vez con la prole al completo. Acompañadnos a descubrir una de las joyas de la zona para familias inquietas, amantes del cicloturismo y que buscan descubrir pedal a pedal cada rincón de nuestra geografía. Comenzamos en la costa surcando la ría de San Martín de la Arena en Suances para ir en busca del río Besaya. Disfrutamos en silencio y soledad cada pedaleo alejándonos poco a poco de esos colores y olores a mar que nos recuerdan que estamos en Cantabria, acompañando al bosque de ribera hasta encontrarnos con el Besaya. 

Nosotros siempre decimos que somos de “los que sí que vamos”. Por diferentes circunstancias o por nuestra naturaleza porteadora del gen wanderlust, tenemos amigos en muchos lugares del mundo, de esos que te dicen, a ver cuando venís a vernos…Y los que nos conocen saben que nosotros somos de los que vamos, y es que, sobre todo, no hay nada como viajar a un sitio o conocer algo de la mano de amigos. Oye, pero también nos encanta que nos visiten eh!, esto para aquellos que nos estáis leyendo desde lejos, tu! no mires para otro lado.  

Hace años teníamos una buena amiga cántabra y como amantes de la montaña que somos, en Picos que nos plantábamos cada dos por tres. Ahora, gracias a nuestros pekes, tenemos otra cántabra de pura cepa en el grupo, de esa que nos dijo, a ver cuando venís…. pues allá que fuimos, cargaditos con el equipo para explorar la zona. Eh! y volveremos! Esto solo es el principio 🙂 

Aprovechando estos puentes de diciembre que tenemos últimamente que son más primaverales u otoñales que invernales, cogimos maleta y bici y pusimos rumbo a Cantabria. Hemos de decir que esta ha sido una escapada muy especial para nosotros por un motivo, era la primera vez que nuestro peke mayor y su amigo, con sus cinco años, iban en sus propias bicis, y porque estrenamos el sistema follow-me para tirar de ellos cuando escucháramos las temidas palabras “ya no puedo mas, papa”. Os contábamos en este post los diferentes artefactos para portear a los niños en la bici, pues bien, yo creo que ya los hemos probado todos y desde luego la “follow-me” nos parece un inventazo. Con la ventaja adicional de que es compatible con la silla trasera, y en un momento dado el super padre puede llevar a los dos niños, un chollo, vamos. 

Comenzamos. Tenéis el track de la ruta aquí. La salida desde Suances,  cuanto más temprano mejor, para encontrárnosla con su mejor cara, esa bruma perturbadora de primera hora. En nuestro caso, el día no podía ser mejor, por lo que fue un auténtico placer poder pedalear junto a la Ría de San Martín de la Arena y pasar rodando por la playa de la Riberuca. Esta parte nos pareció espectacular, y al menos los adultos pasamos un buen momento deleitándonos en silencio con el paisaje, mientras los pekes se dedicaban a picarse el uno con el otro.

Via Verde del Besaya -3

Via Verde del Besaya -2

Via Verde del Besaya -6

Via Verde del Besaya -5

A poco de salir de Suances, a 2 km aproximadamente, se llega al Mirador de la Ría, desde donde se tiene una preciosa vista sobre el estuario y humedales en la desembocadura del Río Saja, simplemente maravillosa.

Via Verde del Besaya -12

Via Verde del Besaya -9

Via Verde del Besaya -7

Poco después, pedaleando tranquilamente se llega al embarcadero de Los Cantos, en el km 3, un pequeño y encantador rincón de la ría con unos barquitos de pesca de colores variados amarrados junto a la orilla.

Via Verde del Besaya -14

Via Verde del Besaya -16

 

Un poco más allá, se cruza el puente metálico que permite poder pasar la ría en dirección hacia Torrelavega. Pasamos por la depuradora de Suances y la fábrica de Asturiana de Zinc La verdad es que hay que reconocer el esfuerzo hecho por quien ha construido la vía en un entorno ambientalmente complicado, pasando por antiguas zonas industriales en estos tramos del recorrido, y lograr que resulte una ruta muy muy disfrutona.  

Via Verde del Besaya -21

Via Verde del Besaya -22

Via Verde del Besaya -24

Via Verde del Besaya -25

Via Verde del Besaya -29

Tras un agradable y verde recorrido en dirección a Torrelavega, bordeamos la localidad de Ganzo y cruzamos el Río Saja. Nos encantó el pueblo de Ganzo con su iglesia del siglo XVII, bien merece una visita y es un lugar ideal para tomar un refrigerio. Parece que Ganzo significa “piedras”, “piedras del rio” o “rocas del río”. Nada menos que Menéndez Pelayo hace alusión a estas piedras en un texto precioso, en el que dice: “Rocas de Ganzo coronadas de laureles, a cuyas aguas suben a bañarse los pintados ánades marinos. Rocas bien visibles aún. Rocas en el río, algunas de las cuales son cimientos que sostienen el puente viejo”.

Via Verde del Besaya -30

Via Verde del Besaya -31

Via Verde del Besaya -32

Via Verde del Besaya -36

La vegetación nos recuerda que estamos en invierno, porque nuestros otros sentidos perciben aún el otoño. 

Via Verde del Besaya -27

Via Verde del Besaya -28

Recomendación para disfrutar de un buen momento picnic: pasado Ganzo hay un prado que llama al picnic y a una buena siesta, justo al lado de un monumento a los mineros, que dio mucho juego a los niños. 

Via Verde del Besaya -41

Via Verde del Besaya -39

En este punto se unen el Río Saja y el Besaya. Continuaremos hasta Barros, siguiendo siempre el curso del Río Besaya. Lo siguiente es cruzar el pequeño bosquecillo de Torres y seguidamente, y durante 2,5 km, atravesar el magnífico Parque de la Viesca en Torrelavega. Por cierto, aquí abajo podéis ver al super padre pekebiker con el peke mayor enganchado vía “follow me” y el pequeño en la sillita, increíble eh? 

Via Verde del Besaya -23

Via Verde del Besaya -24

Via Verde del Besaya -47

Via Verde del Besaya -61

Via Verde del Besaya -63

Salimos del Parque de la Viesca, y seguimos ciclando hasta el precioso pueblo de Cartes y hasta allí llegamos. Aunque la vía verde continua hasta Riocorvo y termina en Barros (unos 20 Km más), nos quedamos a las puertas de Riocorvo. ¿Razón? es invierno y anochece mucho antes y los niños estaban algo cansados. Aún así nos hicimos unos 32 km, 25 de los cuales fueron los pekes de 5 años solitos en sus bicis, y eso es lo importante. Orgullosos es poco! al fin empezamos a recoger el legado pekebiker.

Via Verde del Besaya -58

Via Verde del Besaya -51

Comenzamos nuestro camino de vuelta hacia Suances. Ahora sí,  los colores y la rasca que empezamos a sentir cuando el sol se esconde nos recuerda que al fin y al cabo estamos en invierno y que lo que va apeteciendo es una sopita o chocolate caliente.. 

Via Verde del Besaya -56

Via Verde del Besaya -64

La llegada a Suances por la ría, de nuevo espectacular, con un amplio abanico de colores ocres y mostrándonos un atardecer invernal sobre el mar.

Via Verde del Besaya -75

Via Verde del Besaya -79

Via Verde del Besaya -80

Decir que, aparte de la belleza del paisaje y lo variada y entretenida que es la ruta, si vais en primavera y con mas tiempo, tanto Cartes como Riocorvo son dos joyas, habiendo sido declarados sus Conjuntos Históricos “Bien de Interés Cultural”. Podéis aprovechar para pasear por la plazoleta o el camino real de Riocorvo, con sus casonas de piedra blasonadas, y tomaros algo en Cartes contemplando sus conocidos torreones, unidos por un arco, símbolo del poder medieval de los señores del lugar. Otro punto de interés de la ruta es el paso por el Balneario de Caldas de Besaya y desde allí, en la ladera del macizo montañoso, divisamos el Santuario de Nuestra Señora de las Caldas. 

Y por supuesto, es una buena oportunidad para visitar Santillana del mar!

En definitiva, un plan increíble para unas vacaciones familiares en Cantabria. Esta vez, además de la vía verde, los pekebikers aprovechamos para hacer nuestra propia senda costera bicivoladora por Santander y visitar Cabárceno, pero eso os o contaremos en otro post. 

¿Os animais?

Pin It on Pinterest

Share This