Parece que en esta tercera etapa se imponen los lagos, y si ayer estábamos emplaya2s, hoy saldremos enlaga2s.

Que no suene con tono de resignación, por dios, que lo decimos desde la felicidad mas absoluta y con ánimo de daros envidia sana, a ver si así os empujamos a experimentar este vacacionismo «hippie» en vuestras propias carnes.

Saldremos de Mimizan y en seguida nos adentraremos en un bosque de pinos aderezado por algunos robles, hasta llegar a la carretera que va rodeando el lago de Mimizan, que pasaremos de forma muy fugaz y en cuyos márgenes podremos ver un campo de golf, un club naútico y un parque de aventura.

Esta parte de la etapa es un poco rollo porque vamos siguiendo una carretera, siempre por carril bici separado de la misma, y bordeando un terreno militar. No será hasta bien pasado el pueblo de Sainte Eulalie en Born que nos desviemos para llegar al lago de Biscarrosse Parentis.

Granero_Las_Landas

Buzones_Las_Landas

El lago se presenta ante nosotros como un remanso de paz, solo interrumpido por algún caza sobrevolándonos desde la cercana base de Mimizan. Y ya sabéis, el lugar nos obliga, sin quererlo, a hacer un alto en el camino para refrescarnos, montar un picnic y dedicar un tiempo a la contemplación, qué le vamos a hacer si somos carne de cañón.

Bordeando_Lago_Santa_Eulalia_pekebiekers

Lago_Santa_Eulalia_pekebikers

Playa_Sainte_Eulalie_en_Born_pekebikers

Nos cuesta ponernos de muevo en marcha, pero debemos llegar a nuestro destino final del día, Biscarrosse Bourg. Seguimos rodeando el lago, y al igual que pasara en Leon, son varios los campings que se asientan a orillas del mismo, como por ejemplo el de la Reserve o les Pres Verts

En Gastes, el carril bici abandonará este bonito lugar para recorrer los últimos 10 kms por el margen de otra carretera; un tramo bastante pesado que haríamos encima con viento en contra, pero bueno, mirando el lado bueno de las cosas, tramos como este harán que cojamos con mas ganas los paraísos que nos brinda Las Landas.

Llegamos al hotel Atlantide en Biscarrosse, descargamos, nos duchamos, y fuimos a pasear por este centro administrativo y comercial, pueblo de resineros, silvicultores y ganaderos, con un pasado bastante curioso, y es que nada haría presagiar a sus humildes habitantes que Biscarrosse se convertiría en una epopeya de la hidroaviación.

Biscarrosse fue elegido por Pierre-Georges Latecoere como el lugar para construir y probar los hidroaviones mas grandes de Francia, que serían usados por la compañía aeropostal para el transporte de aquellas cartas a las que les poníamos el sello de «por avión«… madre mía, según lo estoy escribiendo me está sonando como a ciencia ficción en una era de correos electrónicos, whatsapps y móviles, y en realidad no hace tanto de eso, yo todavía conservo cartas de mis «penfriends» o amigos por correspondencia…

Los hidroaviones evolucionaron del correo postal al transporte de pasajeros, vigente hasta que la aviación terrestre los relegó, forzando así el cierre de la base de Biscarrosse; en su lugar encontramos hoy el Museo de la Hidroaviación, donde cada dos años se celebra una concentración internacional de hidroaviones en recuerdo de lo que se ha convertido en una leyenda.

Aunque el museo estaba cerrado a las horas que llegamos, pudimos admirar su emplazamiento e imaginar a aquellos bichos despegar del lago Biscarrosse Parentis.

Lago_Biscarrose_Parentis_pekebikers

Panorámica_Biscarrosse_Parentis_pekebikers

Como siempre, el track de esta etapa lo encontraréis aquí

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