Para los que vivimos en Madrid, el Jarama es un río castigado con los vertidos que va recogiendo a su paso por los distintos municipios por los que discurre.

Luce triste, apagado, con un color difícilmente descriptible, y mira que las mujeres tenemos una habilidad especial en ese sentido, por no hablar del olor que desprende.

Con esta imagen en la cabeza, es complicado pensar que en la vecina Guadalajara, este río nos sorprenda con estampas tan bonitas como las que se pueden contemplar en el Cañón del Jarama.

Nuestra alma exploradora nos empuja, tal que un domingo primaveral, hasta el pueblo de Valdesotos, pequeño en tamaño, pero con una gran espiritualidad; en él somos recibidos, nada más aparcar el coche, con un poema titulado «Plegaria al árbol» y que versa así:

Plegaria del árbol pekebikers

Árbol

Qué bonitas palabras, pero a la vez qué triste el motivo por el que ese anónimo se viera en la necesidad de plasmarlas en papel.

Dejamos Valdesotos, siguiendo la carretera que va a Puebla de Valles, para empezar nuestra ruta, y al poco nos encontramos con un puente que nos traslada a una época medieval de idas y venidas hacia el cercano Monasterio de Bonaval.

Señal_Valdesotos

Puente medieval de Valdesotos

Puente medieval de Valdesotos

Continuamos por la carretera un poquito más hasta que ésta cruza el río Jarama, punto en el que empieza nuestra ruta y que podréis descargar aquí.

Si veis el track os daréis cuenta de que falta un pequeño trozo por grabar al final de recorrido, justo el que nos devuelve a la carretera de Valdesotos. Cosas del directo, se nos acabó la batería del móvil cuando estábamos a puntito de terminar…, y es que, quien nos iba a decir hace 20 años que estos aparatejos multiusos nos iban a cambiar tanto la vida.

Jaras_pekebikers

Pronto el sendero nos adentra en el cañón, con altas paredes calizas y túneles arbóreos que, atentos, nos recitan una y otra vez su plegaria: Yo soy la hermosura del paisaje, el encanto de tu huerta, la señal de la montaña, el lindero del camino…

Cañon del Jarama, paredes calizas

Bosque_Cañón_del_Jarama

Cañón_del_Jarama_pekebikers

Y cuanta razón tienen, estos paisajes deberían pasar de generación en generación, y que los pekes puedan disfrutarlos tanto como lo hicieron los nuestros.

Confiemos estar transmitiéndoles ese amor y respeto por la naturaleza con nuestras actividades, por el momento, son unos cotillines de cuidado, no pierden detalle de nada de lo que les rodea, espectadores de altura desde sus mochilas Deuter

New_generations_pekebikers

New_generation_pekebikers2

A mitad de ruta nos encontramos con lo que debió ser una maravilla arquitectónica, desafortunadamente, hoy no quedan mas que ruinas del Monasterio de Bonaval, un monasterio cisterciense que cayó en el olvido tras la desamortización de Medizabal.

Vaya ojo tenían estos monjes para localizar ubicaciones, si algún día Dios decidiera prescindir de sus servicios, se me ocurre que igual se podrían recolocar en la industria cinematográfica buscando exteriores…

Ruinas_Monasterio_de_Bonaval

Bonaval_reloj_de_sol

Monasterio_de_Bonaval

Y como la vida es una aventura y así queremos planteársela a nuestros renacuajos, ¿vamos a cruzar un río? nos preguntaron, ante la atenta mirada de un matrimonio mayor que, atónitos, se debatían entre llamar a los asuntos sociales o hacer la vista gorda, mientras irrumpían unos «yuuuppiiiss» de fondo.

Cruzando_el_río

Río_Bonaval_pekebikers

La vuelta a Valdesotos puede hacerse por el cañón por el que vinimos, o si os gustan las rutas circulares tanto como a nosotros, aprovechando las lindes de los campos de trigo, que además, en esta época del año están preciosismas.

Cañon_del_Jarama_concentracion

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